Consejos para la mamografía
Una mamografía puede detectar un bulto canceroso antes de que se pueda palpar. Cuándo empezar a hacerse mamografías (normalmente a partir de los 40 años), y con qué frecuencia, depende de sus factores de riesgo individuales. Hable con su médico y descargue nuestra aplicación Know Your Lemons® para empezar.
Cómo funcionan las mamografías
Una mamografía es una radiografía de la mama. Es una forma de observar el interior de la mama en busca de tumores ("calcificaciones" o "masas"), que se muestran como manchas blancas en una radiografía.
Una radiografía no puede ver muy bien a través del tejido mamario denso, pero puede ver a través de la grasa. Normalmente, los senos no se convierten en grasa hasta después de los 40 años. Por ello, las mamografías funcionan mejor después de los 40 años. Si tiene menos de 40 años, pregunte por la ecografía como opción.
Si el cáncer está presente en la mama, 8 de cada 10 veces una mamografía puede encontrarlo.
Por desgracia, no todo aparece en las radiografías. Los tumores pueden ser demasiado pequeños, sólo visibles en determinados ángulos o confundirse con su entorno. El cáncer de mama inflamatorio es un ejemplo de cáncer de mama que no aparece en las mamografías.
¿Detección o diagnóstico?
Las mamografías de cribado se realizan cuando no hay ningún síntoma. Se toma una radiografía de cada mama en dos ángulos.
Las mamografías de diagnóstico se realizan cuando hay un síntoma que se está investigando. Esto significa que el médico puede solicitar ángulos adicionales para obtener una visión más específica de la zona en cuestión.
Si cree que tiene algún síntoma, comuníqueselo a su profesional sanitario para asegurarse de que recibe los ángulos que necesita.
¿Tiene tejido mamario denso?
El informe de su mamografía le indicará la densidad de sus mamas. Cuando el tejido mamario es denso (no tiene grasa), la radiografía tiene más dificultades para ver los bultos en el tejido:
Si tiene mamas densas, hay otras opciones que pueden ayudarle a detectar el cáncer de mama. Se trata de mamografías en 3-D, una ecografía (si tiene una zona específica que le preocupe, o si no, la ecografía automatizada de toda la mama) o una resonancia magnética de la mama.
Cómo prepararse para la mamografía
No lleves desodorantes, polvos o lociones. Pueden parecer engañosos si están en las axilas o en los pechos.
Reserve su cita con un centro certificado por la FDA.
Prográmelo cuando sus pechos no estén tan sensibles. Unos días después de la menstruación suele ser lo mejor. ¿No tienes la regla? Elige cualquier día.
Llevarás una bata. Deja el mono en casa y ponte un top que sea fácil de quitar.
Tome un analgésico como el ibuprofeno una hora antes. Las mamografías son similares a la toma de la tensión arterial y pueden provocar un pequeño pinchazo.
Traiga las radiografías anteriores si las tiene. Tener varias mamografías para comparar facilita la detección de cambios.
