Conozca a nuestra traductora de alemán, Katja Goodlet.
Cuéntanos un poco sobre ti: ¿de dónde eres? ¿Qué idiomas hablas? ¿Cuánto tiempo llevas dedicándote a la traducción?
Nací en Eslovenia y luego me mudé a Austria a los seis años, así que crecí hablando esloveno y alemán. En Austria empezamos a aprender inglés en la escuela primaria, así que cuando llegué a la adolescencia ya lo hablaba casi con fluidez. En el instituto también aprendí algo de francés y me interesé por el español. Después estudié Traducción de alemán, inglés y español en la Universidad de Viena. Por desgracia, nunca utilicé mucho mi español, así que centré mis habilidades de traducción en el alemán y el inglés. Tras graduarme, no seguí la carrera de traductora, sino que me dediqué a la administración y la gestión de eventos. Cuando me quedé en casa con mi primer hijo, conseguí mi primer trabajo como traductora para una editorial en Austria, para la que traduje dos libros. Poco después, me enteré de que la Fundación Know Your Lemons buscaba un traductor de alemán y les ofrecí mis servicios. Más tarde, Corrine me dijo que buscaba a alguien para gestionar el proceso de traducción de forma continua, así que le dije que estaría interesada y ¡conseguí el trabajo!
¿Has trabajado en otros proyectos de traducción del ámbito sanitario? En caso afirmativo, ¿cómo te ayudó esa experiencia en el proyecto «Know Your Lemons»? Si no es así, ¿qué dificultades te encontraste al traducir textos sanitarios durante este proyecto?
Nunca había trabajado en otra traducción relacionada con la sanidad, pero eso no me supuso ningún problema. Por suerte, la Fundación Know Your Lemons se centra en ofrecer información fácil de entender y evita la jerga médica.
Es evidente que recurrimos mucho a lo visual a la hora de comunicar sobre la salud mamaria, así que me gustaría saber qué parte de nuestro trabajo te pareció más interesante traducir. ¿Por qué?
Sin duda, lo que más me ha fascinado traducir han sido los 12 signos del cáncer de mama. La traducción puede ser muy subjetiva, y tratar de encontrar el término más adecuado para cada uno de los síntomas, independientemente de mis preferencias personales, me resultó muy interesante. Dado que el espacio en ese póster es limitado y cada uno de los síntomas tiene su propia etiqueta específica, el lenguaje debe ser breve y, aun así, transmitir el mensaje exacto de lo que queremos que la gente sepa con solo ver ese síntoma de una o dos palabras junto con la imagen.
¿Hubo alguna parte que te resultara más difícil de traducir a tu lengua materna? ¿Por qué?
He tenido la suerte de poder traducir el contenido de la aplicación de la Fundación y las guías de audio y vídeo relacionadas, así como toda su campaña. Así que, de todo el proyecto, diría que traducir la guía de audio de 14 minutos sobre el autoexamen de la Mona Lisa fue lo más complicado, porque tuve que echar mano de mi creatividad. Corrine incorpora todo un paisaje visual para la zona del pecho al que llama Lemonland. Luego, para cada parte del pecho que hay que examinar, se le ocurrieron nombres divertidos como «Pitsburg» (axila) o Lemon Peak (pezón). Así que fue emocionante dejar fluir la creatividad y asegurarme de que el término se correspondiera con la parte respectiva del pecho y también tuviera sentido por sí mismo.
La salud mamaria no ha sido una prioridad para mucha gente, pero eso está empezando a cambiar gracias al trabajo que «Know Your Lemons» lleva a cabo a nivel mundial. ¿Pensabas en la salud mamaria antes de embarcarte en este proyecto? ¿Qué opinas ahora?
A los 24 años tuve un susto relacionado con el cáncer de mama después de encontrar, de forma totalmente inesperada, un bulto grande en un lado del pecho. Hace solo unos años tuve otro susto cuando, tras encontrar un hoyuelo en mi pecho, me lo hicieron examinar y resultó no ser nada. Pero en esa misma cita, encontraron algo sospechoso en el otro pecho y la biopsia no fue concluyente, por lo que tuvieron que extirparlo quirúrgicamente y analizarlo. Al final resultó ser benigno, pero nunca olvidaré esas 24 horas mientras esperaba la llamada del cirujano.
Conocer los 12 signos del cáncer de mama puede salvarte la vida. Saber cuándo hacerte un autoexamen y cómo hacerlo puede salvarte la vida. Saber cuándo hacerte una mamografía o una ecografía puede salvarte la vida. La Fundación Know Your Lemons enseña todas estas cosas a través de su aplicación gratuita, sus carteles y redes sociales, y mediante sus educadores voluntarios en todo el mundo. ¡Es fantástico!
¿Hay algo más que quieras añadir?
Llevo ya cinco años trabajando para la Fundación Know Your Lemons, y soy consciente del privilegio que supone tener toda esta información al alcance de la mano; por eso, siento la enorme responsabilidad de compartirla una y otra vez con todos mis amigos, familiares y seguidores. Nunca dejaré de compartir esta información, porque nunca se sabe cuándo podría salvarle la vida a alguien.
Los 12 síntomas del cáncer de mama en alemán
