La historia de Maija White Consejos para la detección precoz del cáncer de mama

Descargo de responsabilidad: Know Your Lemons valora y respeta profundamente las experiencias e historias compartidas por pacientes con cáncer de mama. Los consejos, afirmaciones o hechos presentados en estos relatos pueden no coincidir necesariamente con la experiencia médica o ser universalmente aplicables a la situación de cada persona. El cáncer de mama es una enfermedad compleja y altamente individualizada, y aunque estas historias ofrecen valiosos puntos de vista y apoyo emocional, no deben sustituir al consejo o tratamiento médico profesional. Consulte siempre a un profesional sanitario cualificado para obtener orientación personalizada y tomar decisiones sobre el diagnóstico, el tratamiento y el control del cáncer de mama. Know Your Lemons fomenta un enfoque colaborativo entre pacientes, cuidadores y profesionales médicos para garantizar la mejor atención posible y los mejores resultados para las personas afectadas por el cáncer de mama.

Maija White tiene 41 años, es originaria de Letonia y actualmente vive en California, EE. UU. Le gusta leer, preparar dulces sin gluten con su hija, nadar y pasear. Trabaja como técnica multimedia y bibliotecaria en una escuela primaria. Maija ha vivido en distintos lugares del mundo, desde Letonia hasta Londres, tras graduarse en la universidad, y hace cuatro años se mudó a EE. UU. Habla con fluidez tres idiomas —letón, ruso e inglés— y le encanta aprender idiomas nuevos. Maija nos ha permitido amablemente compartir su historia sobre el cáncer de mama con vosotros para animaros a tomar medidas en lo que respecta a vuestra salud mamaria este año. Esta es su historia...

Hola, me llamo Maija. Tengo 41 años y, hace tres años, me diagnosticaron cáncer de mama en estadio III. Recuerdo como si fuera ayer cuando recibí una llamada el 11 de noviembre en la que me confirmaron el diagnóstico. A continuación, me sometí a seis meses de quimioterapia, una doble mastectomía, 30 días de radioterapia diaria y una histerectomía total, tras la cual también me sometí a una cirugía reconstructiva.

Fue una época muy traumática en nuestras vidas. El hecho de que fuera durante la pandemia del COVID no ayudó, así que acudí sola a todas las citas y sesiones de quimioterapia. No podía llevar a nadie conmigo. No pude hacer que mi familia viniera a verme para darme la mano y estar a mi lado. Así que fue muy, muy duro.

Descubrí la organización «Know Your Lemons» navegando por Internet, en Instagram, y me pareció realmente muy útil; ojalá la hubiera visto hace años y hubiera sabido reconocer algunos de los síntomas del cáncer de mama. En mi caso, fue un bulto que me detecté yo misma, pero estaba ligeramente caliente y enrojecido. Ese era uno de los síntomas que se mencionan en la tabla de los 12 signos. Ojalá hubiera tenido la aplicación antes, eso me habría animado a hacerme revisiones mamarias mensuales, algo que, hasta mi diagnóstico, no hacía con mucha frecuencia, ya que, como dijo mi cirujano, un crecimiento de casi dos centímetros no ocurre de la noche a la mañana. Así que mi tumor debió de tardar años en desarrollarse. Si me hubiera hecho revisiones con regularidad, quizá se habría detectado antes y no habría necesitado un tratamiento tan extenso. Así que lo que saco en claro de todo esto es: por favor, defiéndete a ti misma. Hazte revisiones. La detección precoz salva vidas. Así que, si aún no tienes la aplicación, descárgate «Know Your Lemons». Sigue las sencillas instrucciones sobre cómo realizarte los autoexámenes de mama de la mejor manera posible y asegúrate de saber qué es lo normal en tu caso, para que, si surge algo que no te parezca normal, sepas cómo actuar de inmediato.



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